¿QUÉ HAY QUE TOMAR EN CUENTA AL LEER ETIQUETAS DE ALIMENTOS PARA BEBÉS?

Una de las principales preguntas que me surgen cuando estoy eligiendo qué le voy a dar a mi bebé, es cómo puedo leer las etiquetas nutricionales o en qué me debo de fijar a la hora de comprar ciertos productos.
Si bien tengo alguna idea de cómo balancear los nutrimentos en el día a día, como mamá me preocupa estar haciendo lo correcto sin caer en excesos. Es decir, todos sabemos que el azúcar en grandes cantidades es malo para la salud, pero también el sodio; todo el mundo habla de las “cucharadas cafeteras” que ciertos productos (incluso algunos destinados para consumo específico de bebés) tienen pero ¿cómo puedo leer la etiqueta nutrimental de los productos para mi bebé?
Por eso me di a la tarea de investigar más acerca del tema y platicando con Luz María Plascencia, amiga y Nutrióloga Clínica Infantil me dio algunas recomendaciones generales y de gran utilidad,  a la hora de elegir los alimentos para nuestros bebés.
En general, la mayoría de las etiquetas se dividen en:
  • Tamaño de la porción
  • KiloCalorias (Lípidos o Grasas, Carbohidratos y otros)
  • Proteínas
  • Micro nutrimentos
Tamaño de la porción: De entrada, lo primero en que hay que fijarse es en esto; muchos productos basan sus etiquetas en tamaños de porción menores al contenido neto.
Recomendación: si este fuera el caso, hay que multiplicar las cantidades respectivas de los valores nutrimentales, por el contenido neto de la porción ingerida, para tener una idea clara de lo que esta consumiendo nuestro pequeño. 

Grasas: Es verdad que muchas veces las satanizamos, pero la realidad es que son necesarias para transportar los nutrientes a través de la sangre y en el caso de los bebés, son necesarias para el crecimiento y desarrollo de su cerebro.
Recomendación: la clave está en disminuir las grasas saturadas y más bien, elegir aquellas de origen vegetal (aguacate, aceite de oliva, de canola, etc.)  versus las de origen animal (manteca, mantequilla, mayonesa, etc.) 
En el caso del yogurt, lo agrego a la dieta de mi bebé solo una vez por día porque si bien tiene grasas saturadas y es de origen animal, el yogurt también contiene microorganismos que ayudan a tener una buena microbiota (antes llamada flora) intestinal.

Carbohidratos o hidratos de carbono: Éstos se dividen en fibra y en azúcares, respectivamente. La OMS recomienda que para los niños, la cantidad de azúcar no sobrepase los 37 gr por día (en una dieta promedio de 1,750 KCal). Por su parte, la fibra ayuda a mantener un buen sistema digestivo y evitar el estreñimiento, así que es importante incluirla en la dieta.
Recomendación: Lo ideal es que el producto contenga un mayor número de fibra que de azúcar; para mi sorpresa,  los pouches o papillas que compro tienen poca fibra y más azúcar, pero trato de elegir aquellos que tengan menos gramos de ésta. Las de Baby Gourmet, me parece que tienen menos azúcar que las de otras marcas.

Proteínas: Sirven para transportar las sustancias grasas a través de la sangre, elevando así las defensas de nuestro organismo, sin embargo, deben de tener un menor porcentaje en nuestro consumo diario y deben ser variadas en nuestra dieta.
Recomendación: En el caso de los bebés, con una porción por día es suficiente y se debe de variar diariamente (ej. Huevo, pollo, yogurt, quesos, carnes magras y pescados, este último a partir del año de edad) 
Micro nutrimentos: Estos son las vitaminas y minerales con las que vienen adicionadas estos alimentos. Afortunadamente (y para mi salud mental) dentro de las etiquetas señalan el requerimiento diario de cada micro nutrimento y qué porcentaje de ese requerimiento se está consumiendo por porción neta. 
Recomendación: El hierro por ejemplo, es un micro nutrimento de suma importancia a partir de los 6 meses de edad, porque a esta edad empieza un requerimiento mayor en los bebés debido al crecimiento acelerado que se produce en sus cuerpos, y puesto que la leche materna no la contiene.
Por su parte, la Vitamina D ayuda a que el calcio se fije a sus huesitos, sin ésta, de poco sirve que le demos cantidades industriales de lácteos y calcio a nuestros bebés.
En el caso de las galletas Mum Mum, ¡no vienen adicionadas con nada! así que le bajé a su consumo, porque en realidad traen solo sal, azúcar y gomas para crear la consistencia. A mi bebé le ayudaron a aprender a morder y rascarse las encías, pero se las empecé a sustituir por fruta picada como manzana o pera, cuando tenía comezón.
Y para terminar, es importante señalar que:
De los 0- 6 meses lo ideal es alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna y/o fórmula, siguiendo la libre demanda. 
Mientras que de los 6 -24 meses, debemos de introducir poco a poco los alimentos sólidos y más que preocuparnos por la cantidad de calorías que deben de consumir, es por cantidad de porciones.
En este último grupo, los niños deben de consumir al día y en promedio:
  • 3 raciones de frutas y verduras
  • 2 de lácteos
  • 1 de leguminosas
  • 1 de proteínas
La recomendación final de Luz María, es ofrecer una dieta variada en frutas, verduras, lácteos, panes y cereales INTEGRALES, carnes magras y pescados; y otro lado, tratar de disminuir la cantidad de alimentos procesados que ‘rebosen’ en azúcar. 
FUENTE: LN Luz María Plascencia para “El Blog de Xan”. 

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